
Situada al suroeste de las llanuras de Cania y al sur de las landas de Sidimote, esta ciudad batida sobre tierras volcánicas inspira poder.
Hace tiempo, Hyrkul, adorador de Djaul, construyó esta ciudad con el objetivo de imponer la soberanía de Djaul.
Poco tiempo después, Jiva y otros dos guardianes ordenaron a ciertos héroes amaknianos que construyesen la ciudad de Bonta con el objetivo de luchar contra la supremacía de esta nueva ciudad.
Una terrible guerra estalló entre los defensores de ambas ciudades.
El código de honor de los habitantes y defensores de Brakmar no se diferencia mucho del de los partisanos de Bonta. Los largos años de guerras empobrecieron ambos campos y en numerosas ocasiones ciertos responsables no dudaron en hacer primar sus intereses particulares antes que los de su ciudad, incumpliendo así las reglas de conducta que los fundadores de ambas ciudades impusieron.
Para algunos, las diferencias entre las políticas de ambas ciudades se han estrechado mucho, lo que en ocasiones les ha lleva a unirse al enemigo.
Incluso si Brakmar ha sido durante años la guarida de salteadorillos y tymadores, también ha sabido atraer la atención de aquellos que buscaban una alternativa a la política cada vez más represiva de Bonta.
La ciudad recluta constantemente para poder organizar una dura resistencia frente a los ataques de la ciudad enemiga.
Si crees que puedes asumir las misiones que te encargaran durante tu formación en Brakmar, seguro que no tendrás problemas para subir de rango fácilmente. Y quién sabe, quizás le pilles gusto al poder.
Hace tiempo, Hyrkul, adorador de Djaul, construyó esta ciudad con el objetivo de imponer la soberanía de Djaul.
Poco tiempo después, Jiva y otros dos guardianes ordenaron a ciertos héroes amaknianos que construyesen la ciudad de Bonta con el objetivo de luchar contra la supremacía de esta nueva ciudad.
Una terrible guerra estalló entre los defensores de ambas ciudades.
El código de honor de los habitantes y defensores de Brakmar no se diferencia mucho del de los partisanos de Bonta. Los largos años de guerras empobrecieron ambos campos y en numerosas ocasiones ciertos responsables no dudaron en hacer primar sus intereses particulares antes que los de su ciudad, incumpliendo así las reglas de conducta que los fundadores de ambas ciudades impusieron.
Para algunos, las diferencias entre las políticas de ambas ciudades se han estrechado mucho, lo que en ocasiones les ha lleva a unirse al enemigo.
Incluso si Brakmar ha sido durante años la guarida de salteadorillos y tymadores, también ha sabido atraer la atención de aquellos que buscaban una alternativa a la política cada vez más represiva de Bonta.
La ciudad recluta constantemente para poder organizar una dura resistencia frente a los ataques de la ciudad enemiga.
Si crees que puedes asumir las misiones que te encargaran durante tu formación en Brakmar, seguro que no tendrás problemas para subir de rango fácilmente. Y quién sabe, quizás le pilles gusto al poder.
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